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Proyecto Ditra: el plan de las grandes empresas para medir las emisiones de cada coche y amonestar a quienes contaminan

Compañías como MásMóvil, Indra, Abertis y Opus solicitan fondos europeos para extender una red de sensores de tráfico que localiza, identifica y avisa a «los grandes emisores»

El tráfico del futuro es más que nunca una incógnita y para despejar ese camino se fragua un plan de grandes empresas españolas con el respaldo de los principales ayuntamientos del país. El Proyecto Ditra, como se denomina este programa hasta ahora no revelado, trabaja en la digitalización del tráfico y la reducción de sus emisiones (de ahí el acrónimo), en una iniciativa que aspira a canalizar fondos europeos y que reúne a compañías como el operador de telecomunicaciones MásMóvil, el de infraestructuras Abertis, la tecnológica Indra y la especializada en software Opus RSE. Este proyecto estratégico se apoya en la aquiescencia de ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y Zaragoza, y serviría para medir individualizadamente y en tiempo real las emisiones contaminantes de cada vehículo y, aún más allá, comunicarlo al conductor a través de un sistema inédito que involucraría a la DGT y la red española de ITV.

Según distintas fuentes cercanas a este proyecto consultadas por EL MUNDO, las compañías llegarían a un nivel de detalle de las emisiones de vehículos que supondría una revolución en el actual modelo de etiquetas medioambientales, limitado a las categorías Cero, Eco, C y B. Este despliegue iría ligado al de 5G, en el que MásMóvil asume un rol protagonista, y se sostendría gracias a la tecnología diseñada por Opus, que ya se prueba en un programa piloto radicado en la localidad madrileña de Alcobendas. En un punto de la carretera, por ejemplo donde a día de hoy se ubican los radares, este proyecto prevé colocar un sensor desde el que se emitiría un halo de luz capaz de atravesar las emisiones de cada vehículo y de detectar monóxido y dióxido de carbono, monóxido y dióxido de nitrógeno, hidrocarburos no quemados y distintas partículas nocivas.

Fuentes del proyecto explican que el alcance de Ditra es tan profundo como se quiera: medición de emisiones, reconocimiento de matrículas, comunicación con el conductor o propietario del vehículo, aviso a las autoridades públicas e incluso, si se diera el paso, una remodelación fiscal que cargue en las calzadas a quienes realmente contaminan. Por ejemplo, si un vehículo híbrido enchufable (con etiqueta Cero y admitido en zonas urbanas de movilidad reducida) transitase gracias al consumo de gasolina en vez de a la carga eléctrica, este proyecto sería capaz de identificarlo y lanzar un aviso para que se reconsideren sus privilegios. Esta labor de monitorización resultaría fundamental en una decena de entornos urbanos españoles en los que se desarrollan tres cuartas partes de todo el tráfico del país. Sin embargo, la participación de Abertis invita a que el despliegue sea extensivo a la red española de autopistas y autovías, e incluso a que el detalle de los datos permita cobrar los trayectos de manera exactamente proporcional a la contaminación producida.